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El tratamiento de aguas residuales es crucial para la protección del medio ambiente y la salud humana
La investigación tecnológica puede apoyar a la industria con productos de alta eficiencia energética
Es importante elegir la bomba sumergible más adecuada para el líquido que se debe tratar, para tener la seguridad de un producto confiable
El fomento del tratamiento de aguas residuales y la reutilización del agua depurada para usos no potables forman parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Para lograr estos objetivos, la innovación tecnológica es sin duda un valioso aliado. La clave de todo es la eficiencia energética, que permite optimizar los procesos de tratamiento y sacar provecho de buenas prácticas como la recuperación del agua, contribuyendo así a la protección de los recursos hídricos y a una descarbonización cada vez más amplia.
Hace unos años, las Naciones Unidas definieron las aguas residuales como “un recurso importante, pero aún desaprovechado”. Es por esto que el tratamiento de aguas residuales es un área extremadamente desafiante para los fabricantes de bombas eléctricas, por la importancia ambiental que conlleva una gestión eficiente de esta fase del ciclo del agua.
Ya sea para el sector civil o para la industria, el mercado requiere productos confiables, prácticos tanto en la fase de instalación como en el mantenimiento, y capaces de garantizar un alto rendimiento.
En este sentido, las bombas sumergibles GK representan el ejemplo perfecto de cómo la investigación, combinada con un profundo conocimiento del sector, puede introducir innovaciones concretas y sostenibles en el mercado.
Si observamos bien el producto nos daremos cuentas de sus muchos puntos fuertes, que en conjunto contribuyen a generar valor agregado para el cliente. Vamos a desglosar las principales ventajas de esta gama.
Bombas sumergibles con la máxima fiabilidad
Las bombas sumergibles de la serie GK han sido diseñadas para funcionar todo el tiempo.
Además de su resistencia intrínseca, garantizada por los materiales y motores de alto rendimiento que aseguran un funcionamiento confiable incluso en aplicaciones térmicamente difíciles, estas electrobombas están equipadas con sistemas de control y supervisión que aumentan su nivel de seguridad.
Todos los modelos cuentan, de serie, con una sonda de conductividad en la cámara de aceite que permite proteger el motor. En las bombas GK hay dos juntas mecánicas para separar la parte eléctrica de la parte mecánica. En caso de rotura de la primera junta, la sonda envía inmediatamente una señal al cuadro eléctrico, lo que permite programar la intervención de sustitución. Mientras tanto, gracias a la segunda junta mecánica, la bomba puede seguir funcionando sin temor a daños en la parte eléctrica.
Además, para evitar obstrucciones y consiguientes bloqueos de la bomba, existen varios sistemas antiobstrucción. Estos se pueden aplicar en diferentes grados según el tipo de sistema hidráulico de la bomba y siempre garantizan la máxima durabilidad y un funcionamiento ininterrumpido.
Ahorro energético: un activo clave en el sector de las aguas residuales
El transporte y tratamiento de aguas residuales requiere una gran cantidad de energía. Por eso, es muy importante poder contar con bombas de alto rendimiento. Las bombas sumergibles de la serie GK están equipadas con motores IE3 de alta eficiencia que permiten un importante ahorro en el consumo. La eficiencia de la bomba también se consigue a través del estudio de la parte hidráulica. Nuestros conocimientos y un cuidadoso diseño, llevado a cabo con programas de dinámica de fluidos avanzada, han permitido obtener prestaciones hidráulicas excelentes.
Una solución para cualquier necesidad
La versatilidad es otro de los puntos fuertes de las bombas sumergibles GK. Esto supone, en primer lugar, la posibilidad de adaptarse a diferentes aplicaciones gracias a la elección del tipo de sistema hidráulico más adecuado. Las bombas GK están disponibles con rodete vortex hacia atrás, con rodete de uno o dos canales y con rodete equipado con triturador. El rodete con triturador es el más adecuado para aplicaciones civiles, mientras que el rodete vortex es ideal en el caso de líquidos muy cargados y con sólidos en suspensión. Los rodetes de uno y dos canales son una excelente solución cuando se busca un alto rendimiento y, por lo tanto, costes operativos más bajos.
Versatilidad también significa flexibilidad en la instalación. Las bombas GK, de hecho, están equipadas con un sistema de refrigeración por aceite único y patentado, que permite que las bombas funcionen con total seguridad incluso sin estar sumergidas en el líquido.
Facilidad de mantenimiento: un elemento que no debe pasarse por alto
La tecnología está cada vez más orientada hacia soluciones plug and play, diseñadas para simplificar el uso de los productos. Siguiendo esta filosofía, las bombas GK están equipadas con un sistema de conexión rápida al cuadro eléctrico que facilita tanto la instalación como el mantenimiento. Dado que el cable de conexión al cuadro simplemente se conecta a un enchufe, basta con desenchufarlo para realizar todas las tareas de mantenimiento sin tener que desconectar otros cables del cuadro.
Bombas que miran hacia el futuro
Como sabemos, ya existen directrices y normas específicas para el desarrollo de electrobombas destinadas a mejorar el rendimiento y contener el impacto ambiental, que se aplican principalmente a las bombas sumergibles y a las bombas de superficie. Sin embargo, la tendencia es extender la normativa también al mundo de las aguas residuales, donde está creciendo la sensibilidad ante estas cuestiones. Las bombas sumergibles GK, en virtud de su eficiencia, representan una propuesta que ya está orientada hacia el futuro y es capaz de apoyar al sector con soluciones de vanguardia.
Dónde las bombas sumergibles GK pueden marcar la diferencia
Impulsión y transporte de aguas residuales en el sistema de alcantarillado
Tratamiento de aguas residuales en plantas de depuración
Gestión de aguas residuales en plantas industriales, por ejemplo, acerías y la industria alimentaria
Nuevas aplicaciones como depósitos de aguas pluviales.